sábado, 10 de noviembre de 2012

Discordancia enigmática de la evolución romántica

Quién eres, qué somos:
¿el vino, la vida, la mofa?
¿Una epopeya ramplona?
¿Un amor de despojos?

Ignorante Dulcinea:
oscurece la penumbra
desafiando a los santos,
viviendo sin cuerdas.


Perpetuidad pasajera
en transición perpetua.
Romancero arrítmico,
entropía sin tregua.

Inesperado golpe de suerte.
Realidad roedora,
inocencia redentora.
Qué somos...¿quién eres?

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