Hay libros que se escriben porque uno quiere escribir. Y hay libros que se escriben porque no queda otro remedio. Este es del segundo tipo. Desde el Tártaro nació de un proceso largo y doloroso que no voy a romantizar aquí, porque el libro ya hace ese trabajo, y lo hace sin adornos. Lo que sí puedo decir es que cuando terminé de escribirlo, sentí que había cartografiado un territorio que nadie me había pedido que mapeara, pero que necesitaba existir en papel. No busca gustar a todo el mundo. Busca llegar a quien lo necesite en el momento justo. Dónde encontrarlo: Editorial: [https://poesiaerestu.com/desde-el-tartaro-ivan-martin-yanez/ ] [https://lalibreria.com.es/producto/desde-el-tartaro-ivan-martin-yanez/] [https://elrincondeloslibros.com/libro/desde-el-tartaro-ivan-martin-yanez/?amp=1] Lo que dicen los primeros lectores: [ https://lalibreria.com.es/desde-el-tartaro-de-ivan-martin-yanez-el-poeta-que-no-vino-del-taller/] [https://revistacruzyraya.com/2026/07/18/desde-el-tartaro-de-iva...
Huele a limpieza punzante. Un gesto de yodo sobre la memoria intenta esterilizar el rastro de los días que pasaron sin permiso. Gesto de yodo, frío y anaranjado sobre la dermis. No cura, solo detiene la necrosis mientras el aire se vuelve aséptico y el corazón late con un ritmo de autopsia. Bajo la luz fluorescente del pasillo, somos figuras deslavadas, pacientes de una dolencia estructural que no figura en los manuales de anatomía. Me limpio las manos con alcohol y olvido. En el Tártaro, la salud es un simulacro. Solo queda el rastro químico en la gasa y el silencio que precede al diagnóstico