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La carga I

Los deseos,
de un tiempo de cebollas.
Se marchitan,
se pierden con mi sed.

Y qué podría tejer
con batucadas de cenizas.
Y qué podría sembrar
bajo el cielo de papel.

Y qué podría reunir
de violáceos vendavales.
Y qué podría sentir
si ya no puedo recordar.

Desierto congelado,
un laberinto urbano.
Sonidos perfumados,
rumiados por mí.

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