El amor por las décadas volaba
y siempre nos unía alguna cosa:
un gesto, una palabra, una comida,
las pelis de terror con la luz puesta.
Un día se paró todo de golpe
y me pesaron hasta las canciones,
pero al mirar atrás todos los rostros,
los nombres que ya casi no recuerdo,
los polvos sin malicia, las caricias,
el portal donde nadie se atrevía,
confluyen en un punto que no engaña:
todo eso junto fue mi amor entero.
Hubo maletas hechas a deshora,
llaves que devolví sin dar la cara,
y aun así fue mi amor, el que tenía:
un fuego hecho con lo que había a mano.
Se irá todo, lo sé, pero queda eso:
haber amado tanto, aunque disperso.
Comentarios
Publicar un comentario
Su tabaco, gracias.