Ir al contenido principal

Dos copas

Déjame que beba vino

esta noche, compañera,

que no hay hombro en este mundo

que soporte ya mi pena.


Traigo el cuerpo hecho un derribo

y la voz como de tierra,

y un silencio que me muerde

si la copa se me seca.


Bebe tú también conmigo,

que te he puesto copa llena,

aunque el vino se te quede

sin probar sobre la mesa.


Se marcharon uno a uno

los amigos de las fiestas;

solo tú no tienes prisa

ni otra casa a la que vuelvas.


Que dejé de ser persona,

fui quedándome en la niebla,

y aun así, mira qué cosa,

tú, Soledad, a mi vera.

Comentarios

Entradas populares de este blog

A buenas horas

Entre eucalipto y eucalipto pino, y entre pino y pino piedra. Sobre el horizonte el dragón de niebla tras el dragón de niebla Las Mateas. Arturo, Sirio y Antares, sobre María Gil, Lepe y Los Pajosos. El agua me sabe a lejía: ¡Otra vez están aquí los tramposos! Quejicas a tiempo completo en las terrazas formando bulla. Carreras por los adoquines: ¡Este año no he comido turmas! Y sigue Santa Bárbara tronando. Y siguen los chismes volando. Me han cambiado el Padre Nuestro entre whiskys de contrabando.

La metamorfosis

Soy larva que se ignora en el sustrato, un quiste en el tejido del tiempo ciego, esperando la necrosis del miedo para brotar en una forma nueva, informe. No es seda lo que me envuelve en este rincón, es una gasa impregnada de yodo y olvido, un vendaje que oculta la mutación química de quien se sabe, al fin, insecto de asfalto. Saldré de aquí con alas de ceniza vibrante, una efigie patética que boquea en el vacío, dispuesto a chocar contra la luz artificial de los que aún creen, ingenuos, en la cordura.

Riendo

  Las nubes me dominan, que lejos queda el sol el cielo se derrite quemando mi dolor Donde queda el camino de regreso a la raíz donde queda la salida que me quiero ir Niños que se esconden, los busco, ¿no los ves? me encierro en mi mundo cuento hasta diez Me sucede, cuando nada me lleva a ganar Que sucede, cuando siento cerca mi final Huyo, persigo y al final me tiendo sobre un manto de nubes grises Sigo corriendo y al final me tiendo en los brazos del mar riendo (riendo) como loco que se lleva el tiempo (riendo) riendo de todo (riendo) como alma que esquiva al diablo (riendo) riendo...