Ir al contenido principal

Andropausia

La abeja se posa en la rosa.
La rosa me regala espinas.
Una espina resultó tramposa,
y mi perra se mea en las esquinas.

La miel se hizo meloja.
El azahar cubrió mis cortinas.
La churra se puso floja.
El gato no quiere sardinas

Comentarios

Entradas populares de este blog

El ente

  Seguí mi camino, en busca del embarcadero, mientras no dejaba de oír, los gemidos del tiempo Quizás tardó la lluvia en caer y los olores se hicieron pesados sentí rozar mi cuerpo con el amanecer, rodando tras un manto roído y aislado La razón se quedó en mis labios y la luz cerró las puertas Quien piensa que la muerte es un camino si al final perdemos lo que tanto sufrimos solo en la vida hay que vivir y en la muerte morir Derramado entre hojas raídas que en un mismo lugar acababan mi cabeza era una bala perdida que entre fuegos de artificio descansaba Arrímate a esta cueva negra permite que te haga un guiño en medio de la noche eterna, el cielo es un delirio La razón se quedó en mis labios y la luz cerró las puertas Quien piensa que la muerte es un camino si al final perdemos lo que tanto sufrimos solo en la vida hay que vivir y en la muerte morir

La metamorfosis

Soy larva que se ignora en el sustrato, un quiste en el tejido del tiempo ciego, esperando la necrosis del miedo para brotar en una forma nueva, informe. No es seda lo que me envuelve en este rincón, es una gasa impregnada de yodo y olvido, un vendaje que oculta la mutación química de quien se sabe, al fin, insecto de asfalto. Saldré de aquí con alas de ceniza vibrante, una efigie patética que boquea en el vacío, dispuesto a chocar contra la luz artificial de los que aún creen, ingenuos, en la cordura.

Crítica de mi novela "El calor del frío"

"La novela nos sumerge en un mundo marcado por la soledad, el desencanto y una sensación casi palpable de aislamiento. Desde sus primeros párrafos se percibe una atmósfera de frío tanto físico como emocional, donde el protagonista se debate entre la desesperación y el anhelo de encontrar algún calor, tanto literal como humano. La narrativa, rica en descripciones sensoriales y metáforas intensas, nos presenta dos facetas: La lucha por la supervivencia y la soledad extrema: En un escenario desolado y casi apocalíptico, el protagonista se enfrenta a la crudeza del ambiente. Cada acción –desde buscar refugio y alimentar su cuerpo hasta encender un fuego para obtener un mínimo de calor– se carga de un profundo sentimiento de urgencia y melancolía. Este comienzo nos sitúa en una realidad en la que el frío y la desesperanza se convierten en metáforas de un aislamiento existencial. La búsqueda de un nuevo comienzo: Paralelamente, la historia introduce a Estanis, un hombre marcado por el...