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Desde el Tártaro ya existe

Hay libros que se escriben porque uno quiere escribir. Y hay libros que se escriben porque no queda otro remedio.

Este es del segundo tipo.

Desde el Tártaro nació de un proceso largo y doloroso que no voy a romantizar aquí, porque el libro ya hace ese trabajo, y lo hace sin adornos. Lo que sí puedo decir es que cuando terminé de escribirlo, sentí que había cartografiado un territorio que nadie me había pedido que mapeara, pero que necesitaba existir en papel.

No busca gustar a todo el mundo. Busca llegar a quien lo necesite en el momento justo.

Dónde encontrarlo:

Editorial: https://poesiaerestu.com/desde-el-tartaro-ivan-martin-yanez/

[https://lalibreria.com.es/producto/desde-el-tartaro-ivan-martin-yanez/]

[https://elrincondeloslibros.com/libro/desde-el-tartaro-ivan-martin-yanez/?amp=1]

Lo que dicen los primeros lectores:

[ https://lalibreria.com.es/desde-el-tartaro-de-ivan-martin-yanez-el-poeta-que-no-vino-del-taller/]

[https://revistacruzyraya.com/2026/07/18/desde-el-tartaro-de-ivan-martin-yanez-lo-que-hay-en-el-botiquin/]

[https://librodepoesia.com/desde-el-tartaro-de-ivan-martin-yanez-un-poemario-que-no-pide-permiso/]



Ejemplar firmado con obsequios — 15€

Recogida en C/ Mesones 20 Villanueva de los Castillejos, Huelva 

Reserva en WhatsApp 624 123 811

"Y yo, una grieta que intenta ser verso."

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Dos copas

Déjame que beba vino esta noche, compañera, que no hay hombro en este mundo que soporte ya mi pena. Traigo el cuerpo hecho un derribo y la voz como de tierra, y un silencio que me muerde si la copa se me seca. Bebe tú también conmigo, que te he puesto copa llena, aunque el vino se te quede sin probar sobre la mesa. Se marcharon uno a uno los amigos de las fiestas; solo tú no tienes prisa ni otra casa a la que vuelvas. Que dejé de ser persona, fui quedándome en la niebla, y aun así, mira qué cosa, tú, Soledad, a mi vera.

A buenas horas

Entre eucalipto y eucalipto, pino, y entre pino y pino, piedra. Sobre el horizonte, el dragón de niebla; tras el dragón de niebla, Las Mateas. Arturo, Sirio y Antares sobre María Gil, Lepe y Los Pajosos. El agua me sabe a lejía: otra vez están aquí los tramposos. Abajo, por los adoquines, carreras, terrazas y bulla. Y nadie nombra a los que faltan. Este año no he comido turmas. Sigue tronando Santa Bárbara y a buenas horas la recordamos. Me han cambiado el Padre Nuestro entre whiskys de contrabando.

Riendo

  Las nubes me dominan, que lejos queda el sol el cielo se derrite quemando mi dolor Donde queda el camino de regreso a la raíz donde queda la salida que me quiero ir Niños que se esconden, los busco, ¿no los ves? me encierro en mi mundo cuento hasta diez Me sucede, cuando nada me lleva a ganar Que sucede, cuando siento cerca mi final Huyo, persigo y al final me tiendo sobre un manto de nubes grises Sigo corriendo y al final me tiendo en los brazos del mar riendo (riendo) como loco que se lleva el tiempo (riendo) riendo de todo (riendo) como alma que esquiva al diablo (riendo) riendo...